RESEÑA:
Desde la
sugerencia del título, Jardín
Sin Alma, su autor nos va revelando, en este
breve poemario, el itinerario del ser hacia su propia
esencialidad y cuya búsqueda siempre resulta
dolorosa porque el camino se abre simulando viejos desiertos
y las lunas, muchas veces resultan ilusorias. Con lenguaje
preciso, despojado de aditamentos inútiles, este
joven autor nos conduce hasta su propio territorio donde
confluyen la búsqueda de lo inasible -como lo
es la propia Poesía en sí- con la melancolía
por lo que se ha perdido en los sueños incumplidos.
Su voz logra ese tono intimista que, junto a la plasticidad
de las imágenes y la música de las palabras,
nos acerca al linde de la Belleza mientras nos expresa,
desde versos bien logrados, que siempre es necesaria
la sombra para vislumbrar la claridad y desde ella llegar
hasta el borde mismo de lo oculto.
En medio
del cúmulo de voces que hoy tanto bastardean
el lenguaje poético, yo celebro la aparición
de este libro de Luis Giménez, cuyos poemas nos
remontan en ese difícil vuelo que hace a la trascendencia
de la Poesía verdadera.
Beatriz
Schaefer Peña
Bs. As., Agosto 2007
En Jardín
Sin Alma Luis Gimémez alcanza un nivel
excepcional, exacto, preciso.
Negros paisajes pintados con desolados versos nos transportan
a una dimensión opresiva, a una realidad angustiante
donde se marchitan las esperanzas y los gritos se pierden
en la inmensidad.
...Y lejos, muy lejos, pareciera haber algo, una posibilidad
tal vez, un propósito. Ideal para amantes del
splin y el doom.
Marcos
Abarza